La verdad es que tras largos meses de espera la decisión está tomada. Creo que he aprendido a escuchar a mi corazón y a dejar a un lado todo lo que la gente opine. Ahora mismo las críticas de los demás sobre nosotros carecen de sentido, sé que a tu lado ahora mismo soy feliz y eso es lo que me importa, no puedo pasarme la vida pendiente del qué dirán, porque sencillamente eso no sería vida. Empezamos poco a poco, hablando algún que otro día hasta que llegamos al punto de que cada día teníamos que hablarnos porque sino era como si me faltase algo importante que hacer. Sí, lo admito, te fuiste convirtiendo en una de las personas más importantes para mí, te convertiste en imprescindible. Hasta que llegó, llegó ese día que tanto ansiábamos, llegó ese día en el que por fin quedamos los dos, juntos, solos en nuestra intimidad. Poco a poco podía sentir que mi corazón latía a mil por hora y cada vez que nos acercábamos era como si un calorífico escalofrío recorriese todo mi cuerpo. La distancia entre nuestros labios empezó a descender hasta que casi pude sentir tu aliento sobre mi. Las cómplices miradas empezaban a desvanecerse ya que nuestros ojos cerrábamos y sí, fue en ese momento cuando sentí como sabían tus besos, tu calor. A partir de aquel día es cuando tuve claro que lo nuestro iba más allá que el puro tonteo y por primera vez comprendí que los te quieros que te decía y te sigo diciendo son realmente verdad, porque lo dicho, te has convertido en mi vida.
Todo el contenido de este blog ha sido creado por mí. Cada entrada que escribo es algo inventado, que surge de mi imaginación, no lo copio de ningún sitio y por eso me gustaría compartirlo con vosotros. Espero que me deis vuestra más sincera opinión, poniendo comentarios o dejándome mensajes y espero que os guste y que disfrutéis de este blog. Muchas gracias.
Si quereis y este blog os gusta, seguidme.
.Gracias.
jueves
Sólo tu
La verdad es que tras largos meses de espera la decisión está tomada. Creo que he aprendido a escuchar a mi corazón y a dejar a un lado todo lo que la gente opine. Ahora mismo las críticas de los demás sobre nosotros carecen de sentido, sé que a tu lado ahora mismo soy feliz y eso es lo que me importa, no puedo pasarme la vida pendiente del qué dirán, porque sencillamente eso no sería vida. Empezamos poco a poco, hablando algún que otro día hasta que llegamos al punto de que cada día teníamos que hablarnos porque sino era como si me faltase algo importante que hacer. Sí, lo admito, te fuiste convirtiendo en una de las personas más importantes para mí, te convertiste en imprescindible. Hasta que llegó, llegó ese día que tanto ansiábamos, llegó ese día en el que por fin quedamos los dos, juntos, solos en nuestra intimidad. Poco a poco podía sentir que mi corazón latía a mil por hora y cada vez que nos acercábamos era como si un calorífico escalofrío recorriese todo mi cuerpo. La distancia entre nuestros labios empezó a descender hasta que casi pude sentir tu aliento sobre mi. Las cómplices miradas empezaban a desvanecerse ya que nuestros ojos cerrábamos y sí, fue en ese momento cuando sentí como sabían tus besos, tu calor. A partir de aquel día es cuando tuve claro que lo nuestro iba más allá que el puro tonteo y por primera vez comprendí que los te quieros que te decía y te sigo diciendo son realmente verdad, porque lo dicho, te has convertido en mi vida.
martes
Decisiones. La vida está llena de ellas, algunas por desgracia. Y es que la verdad es que no sé si te quiero. Puede que mi mente te vea solo como un amigo…pero ¿y mi corazón? Éste es el problema. No puedes pregunta a tu corazón lo que sientes por esa persona y pretender que te responda claramente con un sí o con un no. Las cosas no funcionan así. Pero entonces ¿Qué voy a hacer?¿Qué te voy a decir?¿Cómo reaccionar?...Ni idea, tú necesitas una respuesta a tu pregunta, pero es que yo también necesito una respuesta a la pregunta que le hago a mi corazón. Pero es que no lo tengo claro, en persona nunca hablamos, siempre a través de redes sociales (y eso que nos vemos todos los días), pero cada uno va a lo suyo. Y para mi desgracia, poco a poco se va a cercando el momento de hablar, de soltar todo lo que te tengo que soltar, aunque verdaderamente no sé ni como empezar, porque aunque sí es cierto que me diste un tiempo para pensar, también es cierto que yo creo que aunque me des un año voy a seguir sin aclararme. Y es que es tan fácil dar consejos a los demás sobre el amor, pero tan difícil aplicártelos a uno mismo…Puede que con la decisión me equivoque, puede que incluso te haga daño aunque para nada sea esa mi intención, puede que dependa demasiado de los demás y que me preocupe el qué dirán, puede que al final tampoco te quede nada claro y sigamos como el principio…con indirectas, tonteando…pero nada más. La verdad es que no sé absolutamente nada de lo que te voy a decir o lo que te tengo que decir…y seguramente me equivoque en mi decisión.
lunes
.Sola otra vez.
Con mi mirada te buscaba en cada paso que daba. Cada rincón que andé miraba a mi alrededor para ver si estabas. Llegué incluso a confundirte con un extraño que se te parecía. Sí, de verdad que te deseaba ver. Y es ahora cuando me pregunto si de verdad estoy loca por ti. Eso parece ¿no?. Intenté dejar a un lado todos esos pensamientos, todos esos bonitos recuerdos que más aún me hacían extrañar tu presencia. Necesitaba sentirte a mi lado, sentir como tu voz acariciaba suavemente mi oído. Sentir esa conexión especial que solo contigo se produjo. Sentir como poco a poco mi corazón empezaba a latir con más intensidad cada vez que el espacio entre los dos disminuía. En cuatro palabras: sentirte a mi lado.
Poco a poco, a medida que las horas transcurrían y que los minutos pasaban, mis esperanzas se desvanecían como se desvanece el sol. Pero, no lo podía creer, tú. Tú estabas allí, en el mismo lugar en el que yo me encontraba, increible. Cuando ya ni siquiera creía en poder volver a verte apareciste como por arte de magia. Te ví a lo lejos y estuve un buen rato mirándote para ver si de verdad eras tú y no otro que se parecía. Y sí, claro que eras tú. Pero mis ilusiones volvieron a desvanecerse cuando ni si quiera me saludaste. Ni un triste ''hola'' salieron de tus labios. Ni dos besos en las mejillas. Ni una mirada. Simplemente nada. Lo único que hice, hasta que por un segundo te perdiera de vista, fue observarte para ver si realmente no me vistes o para saber si simplemente pasaste de mí. Pero en realidad nada pude confirmar, y seguí con mis dudas ya que estabas de espaldas y por lo menos que yo sepa no miraste en mi dirección. Asi que dentro de lo malo, intento pensar que simplemente tuve la mala suerte de que no me viste. Porque si no fuera así....ni yo sé como lo podría soportar.
martes
.Sentirte junto a mí.
Sentir como todo se desvanece en un simple momento duele. Sentir como todas las ilusiones, los pensamientos y los sueños que había poseído firmemente en mi interior se van destruyendo en unos simples minutos también duele. Y es que es el sentir que no te volveré a abrazar ni besar lo que me mata. Quisiera volver a apoyar mi frente sobre la tuya para que así nuestras miradas conectasen, y para que así me pudiera perder en esa infinita y preciosa sonrisa que se te aparecía en la cara cada vez que me mirabas. Quisiera volver a sentir tus brazos rodeando mi cintura mientras que yo, dulcemente, apoyaba los míos sobre tus hombros para acariciarte el pelo mientras te ibas acercando sutilmente en dirección a mi boca. Quisiera volver a sentir ese primer tímido contacto de tus labios hacia los míos, para posteriormente fundirnos en un magnífico beso y así, poder evadirme del mundo gracias a ti. Quisiera volver a sentir ese pequeño alejamiento que terminaba con un bonito y preciso beso más sobre mis labios. Y otra vez esa sonrisa. Esa sonrisa que conseguía ponerme como loca, esa sonrisa que inmediatamente al verla, conseguía que en mi cara saliera otra, aunque más inocente. Daría lo que fuera por volver a sentir tu calidez al abrazarme, tus palabras que susurrabas en mi oído con un fino hilo de voz pero suficiente para mí. Porque sí, daría lo que fuera por volverte a sentir junto a mí.
lunes
.Necesito de él.
Dudoso. Ahora mismo todo es realmente dudoso. No sé lo que pasa, no puedo ordenar mis pensamientos, no puedo mantener la mente despejada. Sé que debería centrarme en otras cosas que hora mismo tendrían que tener ‘’la etiqueta’’ de importante, pero por más que intento alejarme de esos sentimientos la realidad me asesta un golpe y me deja claro que eso no va a ocurrir. Porque todo va en su dirección, los comentarios, las indirectas, las conversaciones…todo para mí habla de él. Y es ahí cuando me asombro a mí misma al pensar que lo necesito ver. Que necesito de su presencia, de su mirada, de sus palabras y, sobre todo necesito de sus labios. Aquellos labios que me transportan a otra dimensión, que consiguen que por unos minutos me evada del mundo real, que consiguen que mis problemas abandonen mi cuerpo por unos instantes y que hacen que todo a mí alrededor se esfume. Sí, necesito de él. Estoy convencida. Y lo único que verdaderamente me puede llegar a consolar es el tener esa esperanza de que esta semana sí que lo pueda volver a ver. Tener la esperanza de que esta semana mi corazón latirá con más fuerza que nunca, tener la esperanza de que mi mente se desvanecerá por tan solo un momento.domingo
.Mágica noche.
Las horas iban transcurriendo entre risas y bailes, iban trascurriendo entre llantos y alcohol. De momento nada fuera de lo normal, nada que no se ajustase a lo previsto anteriormente, nada extraño parecía a primera vista. Pero poco a poco sentí que alguien me miraba, que alguien por extraño que parezca había captado su atención en mí. Intenté hacerme la tonta, como si todas aquellas pequeñas señales no iban en mi dirección. Pero de todas formas no funcionó y terminó pasando lo que tenía que pasar. Terminó pasando aquello que tantas personas me habían dicho y asegurado que aquella noche sucedería. Y sí, esas personas tenían razón. Cuando estábamos lo dos sentía que mi corazón latía a mil por hora, que no lo podía controlar y por muy extraño que parecía aquella sensación, antes prácticamente desconocida para mí, me acabó gustando.
lunes
.Afrontar los problemas.
Puede que me equivoque. Puede que esté afrontando mal esta angustiosa situación. Tal vez, a la vida no hay que darle la espalda, ni ir por ella esquivando los difíciles obstáculos que surgen. Definitivamente, los problemas hay que enfrentarlos para poder, o por lo menos, intentar solucionarlos. Porque de nada sirve ser como un triste río que espera su fin en el inmenso azul, no se puede aspirar solo a eso por mucho miedo que tengamos hacia aquello que nos quita el sueño. De cualquier forma, el miedo es algo que toda persona tiene en su interior. Que puede aflorar con más o menos presión, que puede inundar nuestro cuerpo dejándonos paralizados, sin modo alguno de respuesta o reacción ante aquello a lo que tememos, pero también nos puede hacer más fuertes, haciéndonos ver otros puntos de vista antes inexistentes y que incluso nos puede llegar a solucionar lo que antes parecía imposible. A los problemas no se les puede abandonar dejándolos olvidados porque tarde o temprano regresarán. Hay que hacerse valer, hay que sentirse valiente y afrontarlos cara a cara, sabiendo que quien dirige y puede decidir sobre tu pasado, presente y futuro es uno mismo. Porque todo, absolutamente todo tiene solución excepto la muerte y que cada preocupación, cada temor, cada problema que surge tiene una parte positiva y lo único que verdaderamente hay que hacer es saber buscar esa parte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



