Si quereis y este blog os gusta, seguidme.

.Gracias.

domingo

.Mágica noche.

Las horas iban transcurriendo entre risas y bailes, iban trascurriendo entre llantos y alcohol. De momento nada fuera de lo normal, nada que no se ajustase a lo previsto anteriormente, nada extraño parecía a primera vista. Pero poco a poco sentí que alguien me miraba, que alguien por extraño que parezca había captado su atención en mí. Intenté hacerme la tonta, como si todas aquellas pequeñas señales no iban en mi dirección. Pero de todas formas no funcionó y terminó pasando lo que tenía que pasar. Terminó pasando aquello que tantas personas me habían dicho y asegurado que aquella noche sucedería. Y sí, esas personas tenían razón. Cuando estábamos lo dos sentía que mi corazón latía a mil por hora, que no lo podía controlar y por muy extraño que parecía aquella sensación, antes prácticamente desconocida para mí, me acabó gustando.

lunes

.Afrontar los problemas.

Puede que me equivoque. Puede que esté afrontando mal esta angustiosa situación. Tal vez, a la vida no hay que darle la espalda, ni ir por ella esquivando los difíciles obstáculos que surgen. Definitivamente, los problemas hay que enfrentarlos para poder, o por lo menos, intentar solucionarlos. Porque de nada sirve ser como un triste río que espera su fin en el inmenso azul, no se puede aspirar solo a eso por mucho miedo que tengamos hacia aquello que nos quita el sueño. De cualquier forma, el miedo es algo que toda persona tiene en su interior. Que puede aflorar con más o menos presión, que puede inundar nuestro cuerpo dejándonos paralizados, sin modo alguno de respuesta o reacción ante aquello a lo que tememos, pero también nos puede hacer más fuertes, haciéndonos ver otros puntos de vista antes inexistentes y que incluso nos puede llegar a solucionar lo que antes parecía imposible. A los problemas no se les puede abandonar dejándolos olvidados porque tarde o temprano regresarán. Hay que hacerse valer, hay que sentirse valiente y afrontarlos cara a cara, sabiendo que quien dirige y puede decidir sobre tu pasado, presente y futuro es uno mismo. Porque todo, absolutamente todo tiene solución excepto la muerte y que cada preocupación, cada temor, cada problema que surge tiene una parte positiva y lo único que verdaderamente hay que hacer es saber buscar esa parte.



sábado

.Un mal día.

Nubes negras amenazan mi interior 
como una cruel tormenta que acecha,
un sentimiento de dolor despierta
y así, mi alma lentamente se congela.
La tristeza logra conquistar 
los bellos sentimientos que aún retengo
y es así donde puedo mostrar
frágil mente a mi alma atormentada
con los pensamientos que solo atraen
imágenes y malas palabras.
Más no puedo evitar sentir
una lágrima pequeña emerger
que es capaz de reflejar
la dura batalla que en mi interior se halla.
Y sin esperarla, la culpa me persigue sigilosa,
el corazón se oprime en mi pecho
porque sin merecer o mereciéndolo
sigo sin poder conciliar el sueño.