Dudoso. Ahora mismo todo es realmente dudoso. No sé lo que pasa, no puedo ordenar mis pensamientos, no puedo mantener la mente despejada. Sé que debería centrarme en otras cosas que hora mismo tendrían que tener ‘’la etiqueta’’ de importante, pero por más que intento alejarme de esos sentimientos la realidad me asesta un golpe y me deja claro que eso no va a ocurrir. Porque todo va en su dirección, los comentarios, las indirectas, las conversaciones…todo para mí habla de él. Y es ahí cuando me asombro a mí misma al pensar que lo necesito ver. Que necesito de su presencia, de su mirada, de sus palabras y, sobre todo necesito de sus labios. Aquellos labios que me transportan a otra dimensión, que consiguen que por unos minutos me evada del mundo real, que consiguen que mis problemas abandonen mi cuerpo por unos instantes y que hacen que todo a mí alrededor se esfume. Sí, necesito de él. Estoy convencida. Y lo único que verdaderamente me puede llegar a consolar es el tener esa esperanza de que esta semana sí que lo pueda volver a ver. Tener la esperanza de que esta semana mi corazón latirá con más fuerza que nunca, tener la esperanza de que mi mente se desvanecerá por tan solo un momento.
Todo el contenido de este blog ha sido creado por mí. Cada entrada que escribo es algo inventado, que surge de mi imaginación, no lo copio de ningún sitio y por eso me gustaría compartirlo con vosotros. Espero que me deis vuestra más sincera opinión, poniendo comentarios o dejándome mensajes y espero que os guste y que disfrutéis de este blog. Muchas gracias.
Si quereis y este blog os gusta, seguidme.
.Gracias.
lunes
.Necesito de él.
Dudoso. Ahora mismo todo es realmente dudoso. No sé lo que pasa, no puedo ordenar mis pensamientos, no puedo mantener la mente despejada. Sé que debería centrarme en otras cosas que hora mismo tendrían que tener ‘’la etiqueta’’ de importante, pero por más que intento alejarme de esos sentimientos la realidad me asesta un golpe y me deja claro que eso no va a ocurrir. Porque todo va en su dirección, los comentarios, las indirectas, las conversaciones…todo para mí habla de él. Y es ahí cuando me asombro a mí misma al pensar que lo necesito ver. Que necesito de su presencia, de su mirada, de sus palabras y, sobre todo necesito de sus labios. Aquellos labios que me transportan a otra dimensión, que consiguen que por unos minutos me evada del mundo real, que consiguen que mis problemas abandonen mi cuerpo por unos instantes y que hacen que todo a mí alrededor se esfume. Sí, necesito de él. Estoy convencida. Y lo único que verdaderamente me puede llegar a consolar es el tener esa esperanza de que esta semana sí que lo pueda volver a ver. Tener la esperanza de que esta semana mi corazón latirá con más fuerza que nunca, tener la esperanza de que mi mente se desvanecerá por tan solo un momento.
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